EL FENÓMENO DEL NIÑO
Por Admininistrador

EL FENÓMENO DEL NIÑO

Nov. 4, 2015  |  Especiales

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El significado del Fenómeno El Niño ha ido cambiando a lo largo de los años. En algunos países de Sudamérica -como el Perú y Ecuador- se denomina “El Niño” al incremento de la Temperatura Superficial del agua del Mar (TSM) con ocurrencia de lluvias intensas. Antes, era considerado como un fenómeno local, pero actualmente se le reconoce como el principal modulador de la variabilidad climática interanual en todo el mundo.

El término “El Niño” comprende los cambios observados en la TSM en el Pacífico ecuatorial central, así como los cambios de la presión atmosférica en el Pacífico, desde Australia (Darwin) hasta Tahití (Pacífico tropical central – oriental).

En los últimos años, para centrar la atención en el proceso de la evolución de las temperaturas de la superficie del océano y en los vientos, los científicos han sectorizado la franja ecuatorial del Océano Pacífico en cuatro cuadrantes (Figura 1). La mayoría de ellos concentran su atención en los cuadrantes Niño 3 y Niño 3.4 para tratar de comprender la formación de este fenómeno.

La Administración Nacional para el Océano y la Atmósfera de los Estados Unidos de Norteamérica (NOAA) utiliza elÍndice Oceánico El Niño (ONI, por sus siglas en inglés) para la identificación de El Niño y La Niña. Este índice se calcula promediando 3 meses consecutivos la serie mensual de las anomalías de la temperatura superficial del mar medidas en el Pacífico tropical en la Región El Niño 3.4 (5ºN – 5ºS, 120º – 170ºW).

Se consideran episodios cálidos y fríos cuando el índice ONI supera el umbral de +/- 0,5 ºC. Cuando dicho umbral es cubierto durante un mínimo de 5 meses continuos, se definen como episodios El Niño (+) o de La Niña (-).

El Niño – Oscilación del Sur (ENOS) es un evento natural de la variabilidad climática en el que se interrelacionan el océano y la atmósfera en la región tropical del Océano Pacífico. Éste término se hizo conocido a partir de los años 80, cuando la comunidad científica demostró que había una interacción entre el océano y la atmósfera que lo explicaba. La fase cálida del ENOS corresponde a El Niño (calentamiento oceánico e IOS4 negativo), mientras que la fase fría del ENOS, corresponde a La Niña (enfriamiento oceánico e IOS positivo) (Figura 2).

Durante la fase cálida del ENOS (El Niño), la atmósfera tropical se calienta y humedece alterando las zonas de tormentas, las que se desplazan hacia el Pacífico oriental (costa sudamericana). Si bien los peruanos estamos más interesados en lo que ocurre en las cercanías de nuestras costas (cuadrante Niño 1+2), el impacto de las anomalías océano- atmosféricas en la franja ecuatorial del Océano Pacífico asociadas al ENOS no solo se limitan a los trópicos, sino que tienen repercusiones en otras regiones del mundo a través de las teleconexiones

IMPACTOS DEL FENÓMENO DEL NIÑO

Las variaciones del clima que el Perú exhibe de un año a otro, conocido como variabilidad interanual, están en gran medida determinadas por la presencia de El Niño. En realidad, los eventos extremos asociados a éste son los que causan impactos, afectando las condiciones de vida de la población.

Al Fenómeno El Niño de 1972/73 le llaman El Niño olvidado (Glantz, 1996), ya que si es comparado con los eventos extraordinarios de 1982/83 y 1997/98, pareciera ser cierta la afirmación de que pasó desapercibido. Sin embargo, el Perú no lo olvida. Es en el contexto de este El Niño que se produce en el país el colapso de la industria pesquera. Además, similares efectos ocurrían en el mundo: Rusia registró una caída severa en la producción de granos, que la obligó a importar grandes cantidades de trigo y maíz de Estados Unidos. Ello derivó en una escasez de dichos productos a escala mundial. La soya, un alimento para consumo animal, reemplazaría al trigo en un momento de crisis alimenticia global.

Así, las anomalías climáticas de principios de los años 70, según Glantz, impulsaron no sólo las investigaciones oceanográficas, atmosféricas y biológicas, sino que darían pie al desarrollo de un campo de investigación multidisciplinaria que, desde ese momento, ha sido conocida como Evaluación de Impactos Relacionados con el Clima. Tales evaluaciones interrelacionan la variabilidad climática y las actividades humanas.

Visto así, el Perú muestra una gran vulnerabilidad ante las variaciones climáticas drásticas, como los episodios extremos de lluvia y las altas temperaturas asociadas a El Niño. Evidencia de ello son las pérdidas económicasque implicaron eventos como El Niño 1982/83 (que sumaron US$3.283 millones) y El Niño 1997/98 (daños estimados en US$3.500 millones). Las pérdidas son equivalentes al 11,6% y 6,2% del PBI anual de 1983 y 1998, respectivamente.

FUENTE: Portal de Ministerio del Ambiente